Si te sientas mirando a la pared es posible que te dé pereza ponerte a trabajar. ¿Por qué?
Esto es por la sensación de estar "castigada contra la pared". Asociamos el mirar contra la pared a castigo, así que inconscientemente asociamos sentarnos a trabajar o a estudiar como si fuera un castigo también.
Nuestra motivación baja y nuestras ideas podrían bloquearse al estar pegadas contra la pared, especialmente si la mesa es estrecha y la tenemos demasiado cerca.
El tener la mesa pegada contra la pared también puede hacernos sentir bloqueadas y con menos creatividad.
Si no tienes posibilidad de cambiar tu mesa de sitio, te recomiendo que coloques una imagen grande de un paisaje que te guste mucho, que tenga profundidad para engañar al cerebro y que piense que está en el exterior.
Otra opción es colocar un collage de fotos o moodboard que te motive a alcanzar tus metas profesionales y donde incluyas entre ellas al menos alguna imagen de algún paisaje o con perspectiva.
La posición perfecta para tu mesa de trabajo
Lo ideal es que desde la mesa puedas ver el resto de la habitación, en especial, la puerta. Deberías tener una pared a tu espalda para que te haga de lo que en Feng Shui se llama "tortuga", que es la protección.
De esta manera, tendrás tu espalda protegida y delante, espacio suficiente para sentirte en una situación de poder en tu espacio, una visión que en Feng Shui se llama "ave Fénix" y que te permitirá tener apertura de miras y creatividad.
Notarás automáticamente que te apetece mucho más sentarte a trabajar o a estudiar y te sentirás más motivada.


